5 de junio de 2014

La Araucaria Araucana solemniza el casamiento mapuche

La Araucaria Araucana era para los milenarios Pehuenches y con mucha razón, un árbol sagrado. Ella les daba el pan de todos los días con sus frutos, los piñones-araucanos. Estos piñones se mantenían frescos durante sus seis meses de cosecha. Los otros seis meses del año se mantenían aún comestibles guardándolos en sus depósitos y bajo aguas corrientes, o sea, en sus frigoríficos naturales. Los Pehuenches (pehuén=piñón, che=gente), como ya es sabido, se alimentaban casi exclusivamente de piñones-araucanos, además de algo de papas y frutillas. Fueron los primeros habitantes de Chile y a lo menos de todo el continente americano. Era un pueblo pacifista, no guerrero y sus costumbres sociales eran muy avanzadas, respetaban la vida matrimonial y la organización familiar.

Sus sucesores, los Mapuches, siguieron con esta extraordinaria y buena costumbre de considerar a la Araucaria Araucana como un árbol sagrado. Sagrado significa para ellos que el que destruye una planta de éstas es castigado severamente por los tradicionales castigos que eran habituales en las diferentes regiones del sur de Chile. Existían cientos de miles de Mapuches en el conjunto de las islas del sur, así como otra enorme cantidad en la zona de La Araucanía y otros cientos de miles en la zona de Concepción. Estos millones de Mapuches tenían variadas costumbres, que caracterizaban a cada una de las regiones, pero algunas costumbres eran comunes para todas las regiones y en especial ésta del respeto irrestricto a la planta sagrada, la Araucaria Araucana.

Un joven Mapuche, Vicente M. Quintriqueo, nos contó que la Araucaria Araucana era una planta sagrada para ellos. Al indagar en que consistía lo sagrado de la planta nos dijo, que cualquier cosa que se haga en contra de esta planta venerada era considerada como un delito, a tal extremo que el que maltrataba a una de ellas cortándole un gancho era mal visto durante mucho tiempo por toda su comunidad. Era considerado un hombre malo, esto lo sabíamos todos y nos cuidábamos, dijo este joven, de no hacer nada en contra de este hermoso y fabuloso árbol. Por esta razón cuidábamos por supuesto a las plantitas nuevas como algo muy especial, se las trasladaba de lugares, se las regaba, en fin se las trataba como regalonas. En eso consiste la palabra sagrado para este pueblo Mapuche, cuidar estos arbolitos a todo trance y el objetivo es que sirvan para las nuevas generaciones por muchos cientos de años.

Cuando llegaron los españoles tenían que cortar las Araucarias Araucanas a escondidas de los Mapuches, porque ellos las defendían como algo sagrado y muy propio, lo que les era natural desde su niñez, pues les daban el sustento para sobrevivir. Así que los españoles, que las talaban para venderlas a un precio usurero a los dueños de barcos para sus largos mástiles, eran despreciados y pasaron a ser enemigos del pacífico pueblo Mapuche. Y los invasores españoles no podrían durante siglos, por estas razones relacionadas con este árbol y muchas mas, invadir esta región desde el río Bío-Bío hasta el extremo sur de Chile, hoy Estrecho de Magallanes. O sea, los españoles pudieron invadir solamente menos de la mitad de lo que es hoy día Chile, quedando libres de ser colonia de España más de 400.000 kilómetros cuadrados.

Desde los pacíficos Pehuenches el casamiento y la formación de la familia fueron actos también sagrados. La Araucaria Araucana tenía para ellos una vida infinita ya que, como hoy se sabe, viven más de 2.000 años. El ejemplar más antiguo de ellas conocido, existente hoy día, tiene 1.800 años, es la llamada “Araucaria-Madre” y se encuentra en el Parque Conguillío, en Chile. Por estas razones efectuaban esta ceremonia bajo los árboles de Araucarias Araucanas dándole con esto una solemnidad enorme, pues este árbol venía por miles de años entregando sus frutos, los piñones-araucanos, absolutamente gratuitos a cada una de las miles de comunidades que cuidaban a las Araucarias. En otras partes del mundo el trigo tuvo una importancia parecida, en los últimos milenios. Los piñones-araucanos fueron el pan del pueblo Pehuenche y Mapuche. Se sospecha que el número de Araucarias Araucanas en esos tiempos era casi el mismo número de sus habitantes, o sea, un par de millones.

Para los efectos del casamiento por supuesto que el respeto a este árbol llamado también Pehuén, frente a sus padres y amigos, no permitía a los novios hacer allí falsas promesas e inventar cosas no reales sobre sus vidas. Por lo tanto el matrimonio, por efectuarse bajo una planta sagrada, era un asunto de suma trascendencia, importancia y respeto.

Los Mapuches normalmente se casaban una sola vez y tenían una sola esposa, esto lo hacía aproximadamente la gran mayoría, seguramente más de un 90%. En forma excepcional existían los caciques, o sea, Mapuches con algunos bienes materiales que les permitían tener un par de casas, se casaban con dos mujeres, por lo que generalmente ellos no se adherían a este acto solemne del juramento bajo una Araucaria Araucana.

.-“Ruca mapuche Historia III” (2:35)
http://youtu.be/nLy-lIvIPWs

.-“Vivienda mapuche” (5:02)
http://youtu.be/Ws6KbkxBQ_I
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